Con los bracitos cansados de remarla.
Hoy barajé la posibilidad de dejar de intentarlo con los muchachos y consagrar mi vida al tap.
Después de la clase de hoy agradezco no haber tomado medidas al respecto.
También apesto en el tap.
Ahora tengo los bracitos y las piernitas cansadas y ninguna satisfacción.
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Arriba ese ánimo. El muchacho ideal llegará en el momento en que menos lo esperes.
ResponderEliminarPoné tu energía en lo que te haga bien, and fuck the rest.
Te quiero, cosa! Beso.